Emiliano Zapata: la memoria de la rebeldía
byVictor Hugo Sánchez Reséndiz

El 10 de abril de 1919, en el patio de la hacienda de Chinameca, cayo acribillado Emiliano Zapata.


El cuerpo de Emiliano fue llevado por el ejército federal a la ciudad de Cuautla, allí fue fotografiado. La gente se fue acercando. De todos lados venían, de todos lados llegaban, de Nepopoalco y San Agustín; de Tetelcingo y Temoac. Con el rostro y el cuerpo cansados se acercaban a ver a aquel que durante nueve años los defendió y organizó, a aquel que nunca se rindió. De uno en uno lo fueron viendo y se retiraban comentando: Emiliano tenía una verruga y este no la tiene; al jefe Zapata un toro laceado le arranco un pedazo de dedo y este cadáver tiene todos...


Se contaba que un hombre que trabajó en la hacienda de Tenextepango y que había compartido el gusto de Emiliano por los corridos y loss toros, al verlo, su voz tronó ¡chingaos! ¡¿nos quieren ver la cara de pendejos?! ¡Este no es Emiliano! Inmediatamente fue arrastrado por la soldadesca y llevado a los corrales de la hacienda de Santa Inés, poco después se oyó una fusilería... por eso se aprendió a actuar con disimulo.


Y así, entre el silencio y los ojos bajos, el dolor y el miedo, la masacre y la derrota fue surgiendo la certeza que mantenía viva la esperanza ¡Zapata vive!
Entre la gente de los pueblos se generalizo la versión de que el muerto era un compadre de Tepoztlán y que Emiliano se había ido a Arabia. Y desde entonces en los pueblos de Morelos, de generación en generación, se repite la historia: Zapata no murió.


También desde entonces los gobernantes de todo color han intentado enterrar muy hondo a Emiliano. Pero los tercos bisnietos de la tierra de Zapata siguen exigiendo sus derechos y aunque cada vez tienen menos terrenos, y aunque a veces la memoria falle, ellos saben que la tierra ¡es de los pueblos!


Ahora les han llegado refuerzos; son tan indios como lo eran ellos hace 90 años, también son cursis poetas de la selva y hasta en las antípodas se llega a escuchar: ¡Vivant Zapata! ¡Long live Zapata! y su imagen es enarbolada lo mismo en las calles de Nueva York por los que pregonan la paz, que en el malecón de Genova por los que protestan contra la mundialización injusta y por supuesto esta presente en el Palacio Municipal de Tlalnepantla al momento de proclamarse el Consejo Municipal Autónomo. Por eso nos preguntamos ¿Qué no se había muerto Zapata el 10 de abril de 1919? ¿Por qué no se murió? ¿por qué el zapatismo sigue más vivo que nunca?


Tal vez porque Emiliano no murió sino que se fue para Arabia, es que en los pueblos del centro-sur de la república sigue presente Zapata en la memoria. Pero donde su presencia es insustituible es en la tierra natal de Emiliano, el estado de Morelos y en el sur de Puebla. Allí en cada pueblo existe una calle o centro escolar llamado Plan de Ayala, Emiliano Zapata o del héroe zapatista local como Antonio Barona o Marcelino Rodríguez. En las escuelas existen murales con imágenes de la gesta zapatista y en las oficinas ejidales se procura tener una buena foto o pintura del caudillos suriano. Por supuesto que cuando los pueblos se rebelan ante una injusticia apelan a la memoria y reivindican su participación en la revolución del sur, como en Tepoztlan cuando se opusieron a la construcción del club de golf.


La persistencia del zapatismo en la memoria de los pueblos se debe a que la épica de la revolución, y que la muerte de Emiliano son un punto intermedio de una historia que viene fantasmalmente de muy lejos; entre rayados, apariciones, trovadores, guerrilleros, bandoleros, los del gusto, Biblias reinterpretadas y, sobre todo, la verdad. Como bien nos la dijera Don Antonio Reyes, un viejito de Nepopualco:

- Entonces ¿Zapata vive?
- Cómo cree....
(Vaya, pensé, un anciano que no cree en mitos).
- Él estaría ya muy viejo - me contestó- tendría más de cien años. No'ombre, él murió como a los 70.


Esta persistencia de la memoria colectiva de los habitantes de los pueblos del Sur se debe a su rica tradición cultural. A través de leyendas y consejas populares, los habitantes de los pueblos han trasmitido su historia, su visión del mundo. La utopía zapatista creada en los momento de paz, en 1915, tiene antecedentes en la tradición cultural de la región: de la autonomía de la República de Indios, otorgada por la aparición de santos, vírgenes y Cristos, hasta los héroes culturales como Tepoztécatl, la adoración de bultos, y los bandidos patriotas como Agustín Lorenzo.

Por ello la propuesta zapatista creada a partir del levantamiento del 11 de marzo de 1911, y plasmada en el Plan de Ayala, son parte de una larga historia que viene de muy atrás

Los Pueblos y la Región
Sobre el río Yautepec, se localizaban Oaxtepec e Izmatitlan, sobre el río Cuautla, Amilcingo y por supuesto Anenecuilco; sobre el Amatzinac se encontraban Tlacotepec, Temoac y Huazulco; en la cuenca del río Nexapa en Puebla (la región nombrada como Coatlalpan1 ), los pueblos de Izúcar, Tochimilco, Atlixco, Huehuetlán. Para el antropólogo Pedro Armillas esta concentración de regadíos fue excepcional en Mesoamérica: "La cuenca del río Nexapa (en las Amilpas y sobre todo en la Coatlalpan) debieron resolver problemas de gran trascendencia en el control y adecuada distribución de las aguas, que exigieron probablemente empresas hidráulicas colectivas superiores a las posibilidades de una comunidad local" (Armillas, 1984:4 2).

Al no haber registro de un estado indígena que centralizara el poder y organizara las obras hidráulicas, tal vez sea posible señalar que el trabajo para controlar el agua por parte de estas sociedades -y que rebasa el ámbito comunitario- se dio a partir de la cooperación de las comunidades de la cuenca. Esto daría una característica a las poblaciones de la zona, las cuales se basarían en relaciones sociales cooperantes, y que, forzando la analogía por el tiempo transcurrido, tal vez sea un rasgo del núcleo duro cultural de los pueblos de esta zona y que explica las relaciones de solidaridad y acción conjunta que los distingue en la actualidad.

La Autonomía de la República de Indios
Las pueblos de lo que hoy es Morelos, en la época colonial gozaron de una relativa autonomía, sustentada en la figura jurídica de la República de indios.


La crisis demográfica de los siglos XVI-XVII (que disminuyó la población indígena en un 90%), dañó irremediablemente la organización social prehispanica y provoco que los naturales se reorganizaran bajo nuevas formas, bajo la guía de los evangelizadores.


El descenso de población - y la necesidad de un mayor control espiritual, económico y político- provoco que antiguos poblados prehispánicos fueran abandonados y sus habitantes congregados. Al ser trasladadas las poblaciones a nuevos lugares, las tierras quedaron abandonadas y en muchos casos fueron ocupadas por las haciendas en expansión. Sin embargo los pueblos conservaron en su memoria el lugar de su antiguo asentamiento y por lo tanto el derecho sobre sus tierras. Esta memoria, y en algunos casos mapas y documentos reales, les permitirá reivindicar sus tierras a partir del siglo XVIII, cuando se empieza a dar una recuperación de la población de los pueblos.


La reorganización de los pueblos indígenas, realizada a partir de la evangelización, se da en torno a un santo patrono, con sus ciclos rituales y las relaciones sociales que sustentaban el ritual. A partir del culto religioso se creo una identidad pueblerina, sustentada y organizada por un sistema de cargos por el cual ascendían los cabeza de familia. "Quienes desempeñaban estos cargos (llamados colectivamente cabildos) mantenían el orden, organizaban ceremonias religiosas, recaudaban impuestos y administraban las cajas de comunidad y las tierras de barrio y de común repartimiento" . 3


La autonomía del pueblo se sustentaba entonces en la posibilidad de sostener el culto, lo cual era una demostración de sus capacidades organizativas y su potencialidad económica; en suma su capacidad de autogobernarse y controlar su territorio.

La Memoria de la Resistencia
Entre los ríos y manantiales, entre las cruces colocadas en los cerros que dominan el paisaje al sur del Popocatepetl, la autonomía pueblerina era refrendada cotidianamente en las diversas manifestaciones culturales y productivas, ya sea escogiendo la semilla de las múltiples variedades de maíz, organizando las fiestas del pueblo o recorriendo los caminos de peregrinar que cubren la región. Bajo el manto del Popocatepetl, los caminos del Sur eran recorridos por tlapequis y rayados, peregrinos y bandidos, libertadores y corridistas.

Si uno sube al peñón de Jonacatepec podrá observar el paisaje tachonado de iglesias, con sus torres y cupulas y no será raro ver las pequeñas estelas de los cohetes y su retumbar en el cielo que anuncian que hay fiesta en un pueblo. Las fiestas pueblerinas son un espacio para consolidar las relaciones sociales internas. La imagen del santo patrono es fundamental en la conformación de la identidad comunitaria y en la creación de relaciones sociales internas de solidaridad. El mayordomo se encargaba de organizar la fiesta de la imagen a su cargo. En la fiesta contrataban la banda de música, compraban los cohetes y ofrecían de comer a los visitantes.


A las ferias de Cuaresma 4, de impacto regional, asistían los corridistas tocando su bajo quinto y vendiendo sus letras impresas en las hojas volantes.

Los corridos son un expresión fundamental de los pueblos, ya que en ellos se expresaba lacosmovisión de los campesinos (amor, vida, identidad).


Con los corridos amplios sectores del pueblo suriano se apropiaron de la palabra escrita, para que llegado el caso, con ella expresar sus sueños, necesidades y la reflexión política; su percepción de la explotación y la necesidad de una revolución como lo expresa el corrido ¡Qué viva Méjico! corrido a Leyva copiado por Martín Urzúa en 1910:

Que viva Méjico y que muera España
y los que pretenden el interés
vámonos todos a empuñar las armas
para pelear nuestro deber.

República indiana yo ya me despido
a dónde están estos hombres guerreros
los que defendieron la patria mejicana
sin interesar ningún dinero.
(Heau, 1991: 243-244)

Existen otras expresiones propias del pueblo, como la que un grupo de letrados pueblerino (anónimos) a partir una historia indígena de Tlamacazapa, escribe en el siglo XIX la Loa a Agustín Lorenzo que hace un abierto llamado a la rebelión.

El personaje legendario de Agustín Lorenzo es una transformación de los hombres-dioses prehispánicos 5, los cuales a partir de la conquista española se refugiarían en las cuevas de las montañas para preservar los ritos de la vieja religión. De esta forma, las antiguas deidades indias adquirirían un aspecto ambivalente, ya que por una lado cumplían un elemento de resistencia cultural y eran dadoras de bienes, ya que participaban en el ciclo agrícola. Pero al mismo tiempo la vieja religión era estigmatizada por los evangelizadores como expresión del diablo.


De esta dicotomía estará revestido Agustín Lorenzo. En la tradición oral se menciona que Agustín Lorenzo presencia el maltrato de su padre a manos del capataz del hacienda de Zacapalco, el motivo fue porque comió un poco de caña de azúcar. Ante esta afrenta Agustín decide vengarse y hace un pacto con el diablo en la cueva del Tecolote. Esto le da poderes para "guerrear" los españoles, asaltando las conductas que llevaban el oro a España. Estos elementos presentes en la historia oral muestran de manera clara un personaje con características libertarias, al cual se le impregno características arquetípicas integrando al imaginario colectivo elementos libertarios de otros personajes, principalmente de José María Morelos, el héroe independentista que recorrió las tierras del sur a principios del siglo XIX.


Estos elementos libertadores se clarifican y explicitan en la Loa a Agustín Lorenzo, en la que aparecen elementos de la cultura judía 6, y la influencia ideológica del liberalismo integrados al sustrato cultural indígena. Esto da como resultado un expresión del patriotismo popular.

La causa por la que Agustín Lorenzo se remonta es que opone a la "fatiga", es decir al alistamiento con el ejército: "Don Damián: Hijo, te citan del juzgado a cumplir con tu fatiga, como muy buen ciudadano, ya sabes que ser honrado no cuesta ningún trabajo.

Agustín: Desde la hora en punto en que me imponen esta ley quisiera yo ser veneno para acabar con el rey; yo soy indio mexicano y jamas olvidaré las leyes de un rey tirano, que a la mayor parte de mi Patria ha saqueado. Aquí no hay más remedio que todos, a un tiempo, gritemos con gran valor: "Muera el virrey de México"... "Muera el gobierno español".
(Versión de Tetelpa 7)

Agustín Lorenzo se rebela al ver las condiciones de pobreza en la que vive la gente, principalmente los indígenas. Otra causa de su rebeldía es su rechazo al saqueo de las riquezas del país que realizan los españoles; esto sucede mientras hay gente que vive en la opulencia y otra en la miseria.


Agustín Lorenzo es revestido de poderes sobrenaturales, ello porque tomo de una bebida que le fue dada por tres seres, llamados dragones de la reina, Mitractión, Adonais y Adenay. El brebaje le permite no morir en las batallas en las que participa y le da el don de la ubicuidad. Esta inmortalidad que adquiere Agustín Lorenzo, le permite intervenir en batallas y asaltos en contra de los que dominan a la patria (en la loa versión de Tetelpa son indistintamente españoles y franceses) o en contra de los que explotan a los indios. En el transcurso de la loa, escenificada durante dos noches, se repiten los cantos en donde se expresan los reclamos de justicia a la madre celestial.


Agustín Lorenzo esconde el producto de sus robos en una cueva mágica, que yo relaciono con las historias de cuevas encantadas que existen en el Estado de Morelos, historias de origen indígena. Finalmente Agustín Lorenzo no muere en la batalla y desaparece.


La participación de la gente de los pueblos en la representación de la obra es vital, lo mismo con su apoyo en el montaje, colocando las trancas para el corral, dándole de comer a los actores y músicos o simplemente observando y retransmitiendo el mensaje. En la loa, se busca de manera más clara involucrar al público en la trama.

Guacalero: Que en este patio se ve
Arriero: Gritemos todos en lista.
Torres: Que viva la Guadalupana
General: En el pueblo de ...(aquí se pone el nombre del pueblo donde se presentaba)


Por ello, para comprender el impacto que pudo tener la obra en la conciencia de los pueblos del sur, podemos imaginarnos, que estamos en la fiesta de un pueblo. Los niños corretean por el polvoso atrio y la gente subida sobre la barda atrial de la iglesia observa y se divierte con la loa que año tras año a visto desde niño. Los diálogos se han convertido en parte de su vida cotidiana y conocen personalmente a quien en ese momento se ha transfigurado en el gallardo y patriota bandolero, con su gran capa, su espada plateada, su vestidura y sombrero de oropel. En ese momento Agustín Lorenzo se para en medio del escenario y se dirige a todo el público:

... en presencia de los habitantes de este pueblo,
tengo el honor de manifestar a todos,
cual es mi opinión para con el extranjero.

Señores ha llegado el momento de unirnos
y hacer causa común para la nación

Es Emiliano Zapata
Viviendo la gente esta cultura pueblerina y las interelaciones sociales que existían entre los pueblos, es de entenderse que cuando en el kiosco de Villa de Ayala Emiliano Zapata llama a las armas y Otilio Montaño grita ¡Abajo haciendas, arriba pueblos! la rebelión se propaga rápidamente por toda la región: en mayo de 1911 son cinco mil campesinos los que se encuentran en armas. En pocos días las fuerzas zapatistas ocupan las principales ciudades del estado, incluyendo Cuernavaca, la capital. Del 12 al 20 de mayo sitian la ciudad de Cuautla, centro neurálgico del estado, allí derrotan un regimiento de élite del ejercito federal, el llamado "Quinto de Oro".


Al día siguiente de la caída de Cuautla, Porfirio Díaz firma los acuerdos de Ciudad Juárez, donde acepta su dimisión y exilio y la convocatoria de nuevas elecciones, 8.


Poco después Francisco I. Madero lanza un manifiesto señalando que "no se pueden satisfacer en toda su amplitud las aspiraciones contenidas en la cláusula tercera del Plan de San Luis Potosí", precisamente las demandas agrarias. Se anunciaba la ruptura entre Zapata y Madero (Pineda: 150) 9.


Ante esta falta de cumplimiento ante lo prometido, Zapata se niega a devolver las armas y vuelve a levantarse, ahora en contra del régimen "democrático" de Madero. Los pueblerinos rebeldes del sur volvían a estar acosados por el ejército federal, pero no querían que sus sueños y aspiraciones fueran, una vez, más burlados. Por eso una triste tarde, a comienzos de la época de secas, a fines de noviembre de 1911, en Ayoxuxtla, pueblo rodeado de cerros blanqueado por los cazahuates, unos cuantos campesinos de calzón de manta y armados viejas carabinas coaxcleras, se reunieron para definir el futuro. Allí el profesor Otilio Montaña, siguiendo indicaciones de Emiliano Zapata, empezó a dar forma a las ideas, sueños, memorias y luchas, de años y siglos de los pueblos de la región centro-sur de la República.


Cuando los jefes -tan campesinos y de huarache como sus soldados- se sintieron satisfechos con el documento procedieron a su lectura, que realizo el profesor rural Otilio Montaño... "Plan Libertador de los hijos del Estado de Morelos...", había no más de cuarenta personas, siete generales y diecisiete coroneles. Después de la lectura, Zapata se paro de la desvencijada silla de otate y dijo con su voz suave, que el ligero viento llevó a los campos: "Señores, el que no tenga miedo que pase a firmar, pero saben que van a firmar el triunfo o la muerte." Quedaba así escrito uno de los más importantes documentos de la historia de México y de los pueblos del mundo: El Plan de Ayala.


Uno a uno los campesinos pasaron a estampar su firma. Posteriormente bajo los acordes de una modesta banda de música formada por dos violines y un bajo quinto, se entono el himno nacional, al hacerlo más de uno lloró. Después pasaron a jurar ante la pequeña bandera que sostenía Emiliano.


- ¡Juro por mi honor y el honor de mis padres defender la causa hasta morir o vencer!


El teniente de caballería del Ejercito Libertador del Sur, Macedonio García Ocampo, recordaba que "y ya luego que terminó el Plan de Ayala y el juramento, nos dijo a nosotros el general Zapata, dice, váyanse pa´sus pueblos ya no estén aquí, váyanse y por allá van a hacer la revolución con el compadre, con el amigo, con el que sea pero quiero que cada [uno levante] movimiento por allá" 10.


Y con esta encomienda, la palabra verdadera de los pueblos del sur fue defendida.


Simplemente porque el Plan de Ayala es la síntesis del pensamiento, historia y cultura de los pueblos del sur. Y es a la vez una alternativa de una nueva sociedad, construida a partir de sus propios proyectos, formas organizativas y tradiciones. Lo anterior por primera vez se realizaba en México y no se volvería a intentar sino hasta 1994 con la insurrección del EZLN.


Al proclamarse el Plan de Ayala se reconoce como al sujeto de la transformación y del derecho a los pueblos. Los pueblos…una colectividad de voluntades con un territorio, aparecen como el sujeto del derecho. Además el Plan de Ayala transforma la relación de poder: el pueblo en armas, sin delegar su responsabilidad, ejerce su defensa (esto se actualiza, en cierta forma, en las rondas que existen en todavía en muchos pueblos de Morelos). Los usurpadores, si quieren, podían recurrir ante tribunales revolucionarios. Hoy los usurpados son los que tienen que recurrir a los tribunales de los usurpadores.


En julio de 1914 el régimen del golpista Victoriano Huerta se encuentra acorralado. Los zapatistas después de un sitio de tres meses toman Cuernavaca y poco después caerán Toluca, Puebla y la ciudad de México. Los rebeldes surianos eran dueños del centro de la República y su propuesta de que la Soberana Convención Nacional Revolucionaria aceptara al Plan de Ayala, fue aceptada por los delegados villistas. Los carrancistas desconocieron a la Convención y empezaba de nueva cuenta la guerra. Mientras tanto, el respiro de paz permite a los zapatistas recrear en la zona que controlan su mundo al tamaño de sus sueños.


La autonomía de los pueblos en la zona zapatista (Morelos, D.F. Guerrero, Puebla) se expresó en infinidad de leyes entre otras la Ley General sobre Libertades Municipales de 1916, que es expresión del poder construido desde abajo. En los considerados de la citada ley se dice:

Que la libertad municipal, es la primera y más importante de las instituciones democráticas. Que entre las principales promesas de la Revolución [zapatista] figuran las de la supresión de las jefaturas políticas y el consiguiente reconocimiento de los fueros y libertades comunales...


Así pues la autonomía de los pueblos de Morelos tiene una amplia trayectoria, su recuperación haría variar las relaciones de poder político y por supuesto, económico (la última zafra realizada bajo el sistema de haciendas se efectuó en Morelos en 1913; nunca más volverían).


Finalmente Zapata es traicionado. El general carrancista Pablo González prepara una trampa. Ordena a su subordinado Jesús Guajardo que simule una ruptura con el oficialismo y le anuncie a Zapata su adscripción a la revolución agraria. Zapata desconfía, a pesar de las "pruebas" presentadas por Guajardo. Emiliano finalmente acepta la invitación a comer. Emiliano entra a la hacienda de Chinameca y una descarga de fusileria es escuchada....

Epilogo: Persistencia de la resistencia
De manera rápida empiezan a circular las versiones de que Zapata no murió, de que tenía el don de la ubicuidad. El cadáver de Emiliano es fotografiado al lado de sonrientes carrancistas. Pero en el pueblo la semilla de la rebelión permanece...


El estado de Morelos ha sido ambicionado por los poderes centrales y económicos por sus excelentes tierras y la abundancia de agua. Y siempre ha habido resistencia de los pueblos. Por eso pareciera que la historia moderna existe un plan deliberado por acabar con el legado zapatista. Y para ello es necesario terminar con la cultura de los pueblos y su historia, despojarlos de tierras y aguas, de su memoria.


Por eso Rubén Jaramillo defendió que era posible un proyecto de modernización bajo la dirección de obreros y campesinos, e impulso la creación del ingenio de Zacatepec, llamado emblemáticamente Emiliano Zapata. Y cuando el gobierno desplazo a los productores de la toma de decisiones del ingenio, Jaramillo se levanto en armas en 1943. En el mismo año, José Barreto se levantó en armas en el oriente del estado de Morelos, para defender las garantías de los pueblos.


Por eso los de Tepoztlán lucharon por tres años para impedir que sobre sus tierras se construyera un campo de golf y que ellos, los descendientes de Zapata quedaran en la mera condición de jardineros y recamareras, como prometía la empresa.


Por eso los de Popotlan, Amilcingo y Huazulco lucharon por impedir la Carretera Siglo XXI pasara por sus tierras. Y ante su resistencia el gobierno panista tuvo que utilizar a más de mil policías que golpearon a mujeres, niños, y ancianos, que saquearon las casas. Ahora la nueva autopista hecha de corrupción y represión pasa por los campos de Morelos, pero los pueblos no se doblegan.


Y por eso en Tlalnepantla, siempre priísta, ante la posibilidad de que un cacique local continuara mangoneando al pueblo, deciden primero protestar legalmente, luego tomar el palacio municipal y finalmente constituirse en Consejo Municipal Autónomo, sin reconocimiento legal, pero con una rica tradición que se hunde en la historia. Y ahora que el gobierno panista ha reprimido al pueblo de Tlalnepantla, y que miles de habitantes del pueblo tuvieron que huir a los montes y pueblos vecinos, igual que bajo el régimen huertista, los pueblos de Morelos resisten y recrean su historia, siempre bajo la tutela del Popocatepetl...


...Y más alla, donde la nieve, que Emiliano solo vio en las altas cumbres del volcán, cae al iniciar la primavera, llega un vagón de tren lleno de manifestantes altermundialistas que avanzan y ocupan las nevadas calles lanzando consignas por la paz. Pero también llegan a las cálidas playas de Brasil diciendo que es posible otro mundo... entre milenarios templos hindus llegan los intocables... y todos ellos, en Nueva York y Brasil, Génova y México, van con la imagen de Emiliano en la mano y mente, transformando la vieja ayuda mutua y reciprocidad prehispánica de los pueblos morelenses en una nueva solidaridad mundial.

 

Endnotes

1 La Coatlalpa es una región que se encuentra al oriente de nuestra región, en el actual estado de Puebla, donde se localizan pueblos como Tochimilco, Huaquechula, Chietla, entre otros, que irrigaban con el río Tila. back

2 Alfredo López Austin desarrolla el concepto del núcleo duro, buscando comprender la continuidad cultural de las comunidades mesoamericanas, y cómo éstas asimilaron cambios e influencias. Para López Austin, en Mesoamérica, la similitud profunda de las diversas expresiones culturales radicaba en un complejo articulado de elementos culturales, sumamente resistentes al cambio, que actuaban como estructurantes del acervo tradicional y permitían que los nuevos elementos se incorporaran a dicho acervo con un sentido congruente en el contexto cultural. Este complejo era el núcleo duro (López Austin, 2001: 59). El núcleo duro actúa como estructurante del acervo tradicional, otorgando sentido a los componentes periféricos del pensamiento social. A partir de los elementos nucleares se genera y estructura el resto del acervo tradicional (López Austin, 2001: 60).
Los elementos que conforman el núcleo duro son muy resistentes al cambio, pero no inmunes a él; es similar al concepto de "la larga duración histórica" de Braudel. back

3 De la Peña, Guillermo. "Poder local, poder regional: perspectivas socio antropológicas". En: Poder Local, Poder Regional. Compiladores Jorge Pádua y Alain Vanneph. Ed. El Colegio de México/ CEMCA. 1986. back

4 Cada viernes después del miércoles de ceniza y hasta semana santa en un santuario, llegan peregrinos a honrar la imagen de Cristo. Aprovechando el número de visitantes, se instalan comercios ambulantes que ofrecen los productos regionales. Los principales santuarios en la región son Chalma, Amecameca (1° Viernes), Tepalcingo (3° viernes), Mazatepec y Totolapan (5° viernes), Huazulco (martes santo). back

5 Este concepto es desarrollado por Alfredo López Austin, Alfredo en Hombre - Dios. Religión y política en el mundo náhuatl. I.I.H./UNAM, México, 1989. back

6 Al este de Tlamacazapa se encuentra le actual pueblo de Juliantla, antes Judiantla, una antigua población sefardí. El Colectivo la Neta se encuentra preparando un video al respecto. back

7 La loa era copiada manuscritamente para ser montada y representada por el maestro (responsable) de cada pueblo. El maestro hacía modificaciones, realizando adaptaciones a la cultura local, el momento histórico o a su gusto, por ellos existían diversas versiones, yo tengo tres la que proviene de Tetelpa, la de Puente de Ixtla y la de Tepalcingo. back

8 La historia oficial ha señalado que la causa de la rendición del régimen porfirista fue la caída el 10 de mayo de Ciudad Juárez. Sin embargo esta población era un caserío a miles de kilómetros del México útil, el centro de la república. Por el contrario Cuautla se encontraba en ele centro estratégico del país, a menos de 70 kilómetros del país, los zapatistas habían tomado la capita, Cuernavaca, y amenazaban otras dos capitales, Toluca y la Puebla. back

9 Francisco Pineda Gómez, La irrupción zapatista, 1911. ERA, México, 1997. back

10 Pineda, 1997: 194. back